Gracias - Can Gich

Can Gich, o como cambiar de trabajar en la UCI a una vida en el campo

Transmitir el que uno puede sentir cuando decide romper con su zona de confort para emprender un nuevo proyecto personal / profesional es complejo, básicamente, porque la multitud de sensaciones y sentimientos que a uno lo invaden es bastante diverso.

Filosofia Can Gich Casa Rural Girona Lloguer

Primero empieza el sentimiento de la imposibilidad. Frases como las de, no encontraremos una masía que nos convenza, son mucho dinero, o en las niñas las sacaremos de su entorno son, viéndolo en perspectiva, las propias piedras que un mismo se pone en el camino de este proyecto. Después sigue el cansancio, de que parece que una vez asimilas que el final está mucho más cerca del que te imaginabas nada es sencillo. Al fin, suponemos llegará el sentimiento de plenitud, aquel que se basa en la satisfacción por haber conseguido poder construir un camino inimaginable hace solo un par de meses que no acaba, sino que se transcurra. Y este es el que queremos disfrutar con todos vosotros.

En el camino que llevamos, nada de esto sería posible sin, por un lado, la necesidad de contar con un compañero de viaje que complemente la valentía con los miedos, la inconsciencia con la determinación y la seguridad con la imaginación, y de otra, imaginarte cómo será tu vida una vez todo esté más o menos encarrilado. Básicamente, es intentar visualizar el resultado por no entrar en desfallecimiento.

Desde aquí, el nuestro más profundo agradecimiento a todas las personas que nos han ayudado en este proyecto y que en contra del que marcan las costumbres por no dejarnos a nadie, enumeraremos, porque a buen seguro ellos también nos lo agradecerán

Sin ti y sin tú valentía miedo emprender e inventar una nueva vida nata de esto sería posible. Eres un ejemplo a seguir para nuestras hijas, y si, ésto que estamos haciendo también las formará. Admiración miedo decidir romper cono tú zona de confort y empujar cono todas tose fuerzas para que este proyecto salga adelante. Miedo tú generosidad miedo compartir aquello que desgraciadamente té vino, y encima excesivamente pronto. Juntos, ya savias, podemos y podremos. Eso si, deja un poco elquad... Laura, va miedo ti!, té quiero.

Gracias al espaldarazo de nuestros amigos por las incontables horas de escucha y ayuda, a los Rigalt, en los Plan, a los Orteu, a los Prats, a los Monfort, a los Flaqué....

Gracias Carbajo, dejaste la entrada que parecía un huerto!

Gracias Ana, paranormal es la dedicación con la que haces las cosas.

Gracias por la confianza y la paciencia Raúl, has hecho mucho más que de un director de banco.

Gracias Jaume por tu profesionalidad y tus consejos. Viva lo Pallars!!

Gracias a Moncan para cedernos su joya. Baleta, ya eres una calavera más. Esperamos estar a la altura.

Gracias al Ayuntamiento de Celrà y a sus profesionales para hacerlo siempre fácil.

Gracias Joan para “envidiarnos” y para hacer que la palanca del quad vaya más suave.

Gracias a todas las personas que con sus manos hacen y harán posible Can Gich. Gracias Pere y Dani, aunque esto no esté contado... Gracias Ribas, por tu proximidad, aunque nos cueste encontrar el escape de agua y Gracias Lluís, por tu amor a tu profesión y a tu humor. Gracias Miriam, por la paciencia y la profesionalidad. Un placer y agradecidos que participáis en nuestro proyecto.

Mención especial, con mucho aprecio y gratitud, por vuestro espaldarazo incondicional, para disfrutar con nosotros como familia nuestra que sois, para cuidar de nuestros tesoros y para tener siempre un plato a mesa. Gracias Cutxàs!! Me entiendes que te quiero decir, no?

Y por último vaya este proyecto personal por las personas que ya no sueño, pero que siempre estarán. Orgullosos y emocionados siempre de llevaros en el corazón. No sabéis hasta qué punto este proyecto también es vuestro. Nunca os olvidamos.

Gracias a todos y bienvenidos a Can Gich, un espacio hecho con mucha ilusión, algún caleró y con extra dosis de felicidad y aprecio.